miércoles, 15 de diciembre de 2010

Capítulo 1


- -Bill, cariño vamos. – grito mi abuela desde el primer piso, me levante de la cama mientras bostezaba y Tomé mi maleta que estaba junto a la puerta. Iríamos a visitar a una tía que estaba de cumpleaños y nos quedaríamos varios días por ahí, bueno solo yo, ya que mi abuela tenía que tender unos asuntos al otro día. Según ella este cambio de aire me haría bien.

Soy Bill Kaulitz tengo 17 años, vivo con mi abuela y mi tío. Soy algo trastornado según los psicólogos, tengo problemas de autoestima además de “tendencias suicidas”, En la instituto no tengo sobresalientes, tampoco tengo amigos, a veces pienso que no los necesito porque me valgo por mi mismo como lo he hecho toda mi vida.

Me gusta pintar y tengo un gato, lo encontré en el bote de la basura un día que salí a comer por ahí, lo lleve al veterinario y me lo quede, es mi fiel acompañante. Mi Abuela tiene un perro, labrador que se llama Azkar y no se lleva muy bien con kasimir, mi gato.

Mi tío tiene un hijo que se llama Georg y viene a veces por aquí, el odia este lugar al igual que yo. Casi siempre cuando Georg viene mi abuela termina con los nervios de punta, a ella no le gusta que nos subamos al techo, o juguemos con fuegos artificiales… no es tan peligroso si estas con Georg.

No tengo muchos lujos, el dinero tampoco me sobra pero a veces trabajo en un bar cercano y canto, u otras veces vendo algunas de mis pinturas, que hago en mis ratos libres, a las amigas de mi abuela. Me gusta ser auto-dependiente, tener mi propio dinero y gastármelo en accesorios y ropa, aunque a veces la diseñe la ropa yo mismo. Mi abuela me regalo una moto para que pudiera trasladarme desde el insti hasta casa y viceversa, ella me ha dado todo lo que tengo… pero a veces pienso que ella nunca debió darme nada.

Desde los 3 años que no veo a mis padres, creo que ellos se fueron a vivir a otro país o a otro estado, no lo sé, mi tío me ha contado, de las pocas veces que tocamos ese tema, que ellos eran unas personas muy ocupadas por eso prefirieron dejarme con la abuela, nunca le pregunto a ella porque ella termina mal o yo termino peor que ella...

Recuerdo un día, había sol y yo estaba en la piscina con mi primo Georg y un primo que no recuerdo, creo que se llamaba Gustav, teníamos unos 8 años. Mi abuela estaba tejiendo y nos miraba mientras nos tirábamos agua.

- Y como está tu madre gus? – le pregunte - hace tiempo no la veo, bueno desde tu cumpleaños.

- Está bien, se ha comprado una casa nueva en hamburg ella dice que nos tendremos que ir a vivir ahí, pero solo por un tiempo. – dijo Gustav al ver como nosotros poníamos mala cara. – ¿y tu madre Bill? ¿Donde está ella?

- Si Bill, ¿dónde está tu madre? ¿Por qué nunca la hemos visto?

- ¿Vive lejos Bill? ¿Por qué no vive contigo?

- ¿Y tu padre Bill? ¿es un hombre de trabajo que nunca puede venir a casa?

¿Mamá? Yo no tengo mamá, ¿por qué tengo que vivir con la abuela y no con ella? ¿Donde está papá? Papi me escuchas… por favor den un señal, ¿por qué no están a mi lado? ¿Por qué la abuela nunca los menciona? ¿Estarán trabajando? ¿Estarán bien? Oh mami, ven por mi ¿si?

Los niños son muy crueles, no saben lo que dicen…

No tengo muchos recuerdos de lo que paso luego, le pregunte a la abuela sobre ellos pero esta se quedo muda y pude ver como comenzaban a correr las lagrimas por su viejo rostro, Unos meses después averigüe que mi madre me había dejado aquí y que ella se había ido junto a mi padre a otro estado, también supe que tenía un hermano y este se hallaba junto con una tía ya que mi madre tampoco lo quería por decirlo de alguna manera.

Luego de eso comencé a cambiar mi actitud, faltaba al instituto, fumaba, bebía y llegue hasta robar cuando no tenía que hacer. Me juntaba con tíos y tías muy chungos. Drogadictos, traficantes, prostitutas, anarquistas, lesbianas, travestis y uno que otro ex reo. Peleaba con cualquiera que se me pusiera adelante y no llegaba nunca a casa, mi abuela se preocupaba y a mí no me importaba. Luego vino la depresión…

Camine pesadamente hacia la escalera, tenía mucho sueño y mi abuela no me dejaba dormir porque tenía que terminar mis deberes antes de que nos fuéramos. Salte el último escalón tentando a mi suerte, ya que mi altura y mi escaso peso no me ayudaban en nada, y caí de pie, tambaleante, pero caí de pie.

- Aquí estoy abuela – le dije mientras la veía pasar. – estoy listo.

- Oh Billy cariño vamos, tu tío nos está esperando afuera junto a tu primo Georg ¿no estás contento? – pregunto mi abuela con una sonrisa en el rostro, yo bufé.

- Si abuela, mucho – ironice.

- Vamos Bill… hace mucho tiempo no vemos a la familia, te hará bien ver gente nueva. – mi abuela poso su mano en mi cara.- la depresión te ha puesto muy mal mi niño, no quiero perderte nunca – y me abrazo, como lo hacía cuando estaba triste, cuando me caía o no podía dormir. Pero nunca supe que hacer cuando alguien me abrazaba, ahora y nunca lo sabría.

- ¿vamos? – pregunto mi tío mientras me quitaba la maleta de la mano, mi abuela dejo de abrasarme y lo seguimos hasta el auto.

- Hola georgi – dijo mi abuela mientras se subía al auto.

- Hola vittoria – dijo Georg mientras se sacaba los audífonos de los oídos

- Hola georgi – le dije subiendo al auto, le puse una mano en la mejilla y se la apre

- Pequeño bribón c:

- Que me matas Georg – dije soltándome de su agarre, el se rio y se puso los audífonos yo lo imite y me sumergí en un mar de calma mientras escuchaba el nuevo single de aerosmith

¿Mamá? ¿Dónde estás mamá? ¿Papá? ¿Dónde estás papá?

¿Has querido esconderte en una realidad que no existe por miedo a que te hagan daño? ¿Sabes lo que es el dolor? ¿Lo has sentido? No has sentido ni una mísera parte de lo que siento mamá, mamá púdrete. Mamá te odio al igual que ha papá, les odio a los dos me escucharon ¡LOS ODIO!

- Hemos llegado – dijo Georg mientras me sacudía – pequeño vamos.

- No me digas pequeño – le grite mientras me estiraba en el asiento, guarde mis audífonos y el móvil en el bolsillo de mi bolso y me baje con él, revolviendo mi pelo al estilo león.

Seguí a Georg hasta llegar a la casa, era grande y por lo visto estábamos en el barrio más pijo de donde quiera que estuviéramos (no me fije en donde estábamos ya que venía sumergido en mis pensamientos). Tenía un jardín, una fuente y varios autos último modelo, algunos perros correteando por ahí y un mayor domo que nos vino a ayudar con las maletas. Cuando entre a la casa casi me caigo de culo, una araña hermosa colgaba a la entrada y espejos por todas partes con marcos de oro, una putada. Me subí las mangas de la camiseta que llevaba, no me importo que se vieran todas mis cicatrices, tampoco me importo cuando entraron un chico joven y una señora de edad y no me di cuenta que mi abuela se había desmayado al ver al chico que estaba frente a mí.


~~



No hay comentarios:

Publicar un comentario